La tradición y la cultura gallegas, ricas y complejas de por sí, tienen numerosas explicaciones populares para las causas de la locura (la esquizofrenia, para la Psicología y Psiquiatría modernas).Las enfermedades psíquicas han sido consideradas, durante largos siglos, como algo de origen sobrenatural, tanto demoníaco como divino. Recordemos la epilepsia, considerada por los romanos como una maldición de los dioses, o la consideración que se le daba a los incontables oráculos que han poblado la Historia (quizá efecto de la esquizofrenia, quizá efecto de alucinógenos). La cultura gallega no es una excepción, por supuesto. Y el gran paso de la psicología y la psiquiatría (considerar las enfermedades mentales como algo físico y mundano, debido al cerebro) no siempre ha conseguido desplazar a la superstición. Sobre la ya citada epilepsia, Hipócrates decía:
No me parece, pues, que sea en manera alguna más divina ni más sagrada que otras enfermedades, sino que tiene una causa natural de donde se origina como otras enfermedades.
Han sido necesarios muchos siglos para que la opinión científica se convirtiese en mayoritaria, y este pequeño artículo es un ejemplo de las tradiciones que, sin bien en grave retroceso, todavía permanecen. Para el folclore gallego, el enfermo mental es un “aojado”, un “embrujado” o un “endemoniado”, alguien que sufre un “meigallo” que debe ser arrancado.Este “meigallo” debe ser expulsado durante las romerías, peregrinaciones hacia el santuario o ermita de un santo o una virgen, generalmente de una duración de un día o una tarde, durante la celebración de una fiesta. Los más habituales son San Pedro Mártir (el 29 de Abril) en Santiago de Compostela y Ribadavia. La curación es, como poco, curiosa: se hacen ceremonias con pequeñas diferencias entre sí (algunas con agua bendita y extrañas mezclas, como ajo, sal y piedras del camino) durante las que se recita un “contra-meigallo”. Como ejemplo, el comienzo del “contra-meigallo” habitual en Salvaterra de Miño:
Allo, cascadocon sal calladono mar sagradocórtame esta ollada,sexa de vivos ou de mortosou de xente excumulgada.
Las causas de este “meigallo” son varias: en primer lugar, describiremos el “mal de ollo” (o “mal de ollada”, o “mala fada”, hay gran variedad de nombres). A algunas personas concretas se les atribuye el poder de provocar desgracias a otras personas mediante la mera fijación ocular. El poder tiene procedencia demoniaca y, por lo tanto, convierte en las víctimas en “endemoniados”, a sentirse extrañados respecto al Yo, a tener un sentimiento de novedad respecto a todo lo que ocurre (todos ellos síntomas comunes en el esquizofrénico). Un detalle curioso es que, en la mayoría de los casos, los enfermos conferían este poder a novios, amantes, maridos de antiguas novias, o exnovias.
En segundo lugar, describiremos el “mal do aire”. El enfermo es contagiado por el “aire” que emana un animal, una persona, un objeto o un lugar determinado, produciendo debilidad y conllevando un trastorno psicológico.
En tercer lugar, los bebedizos o polvos mágicos en la bebida, también presentes en el resto de España, casi siempre obra de una mujer que busca, o bien, la venganza, o ser querida (“polvos de amor”). A veces se relaciona ese bebedizo con la sangre menstrual.
En cuarto lugar, la caída de la paletilla, una parte del cuerpo (supuestamente el omóplato o alguna víscera cercana) con tendencia a “caerse” y provocar males. La curación se produce por un “levantador”, que posiciona la paletilla en su lugar original.Por último, el “meigallo”, la sensación de estar dominado por Dios o por el demonio, de haber pecado gravemente contra el Cielo y estar sufriendo por ello.
Intentemos, ahora, relacionar esta expresión etnicitaria propia de la cultura gallega con algunas teorías antropológicas. Comenzaremos explicando la teoría relativa tanto a la religión (pues no sólo han aparecido conceptos propios del monoteísmo cristiano, como lo divino y lo demoníaco, sino conceptos quizá más arcaicos, propios del animismo) como a la magia.
En su libro Primitive Culture (1871), Tylor plantea la religión desde un enfoque evolutivo y lineal (más concretamente, unilineal), dividido en cuatro pasos:
- Animismo (la creencia en los seres espirituales).
- Politeísmo (la creencia en varios dioses, como la religión Egipcia o la grecorromana).
- Monoteísmo (la creencia en un dios único y todopoderoso, como el judaísmo, el cristianismo y el Islam).
- Ciencia
Tylor reconoce, sin embargo, la existencia de “supervivencias”: prácticas arcaicas, de etapas anteriores, que sobreviven a esta evolución lineal. La religión, según Taylor, retrocede mientras la ciencia avanza, puesto que el método científico va resolviendo preguntas que la religión ya no necesita responder. Las personas tratan de comprender el mundo en el que viven y, cuando desconocen las causas, intentan explicarlas. Pero hay en las religiones algo más que la búsqueda de respuestas: nos dan tranquilidad, reducen nuestra ansiedad. Tememos lo que no conocemos, y la religión nos ayuda a soportarlo. Es un colchón contra la adversidad, contra los problemas de la vida. Cuando carecemos de control, cuando nos fallan las fuerzas para enfrentar el desconocimiento (siguiendo a Malinowski), recurrimos a la magia.El animismo parte del intento de explicar lo extraño y lo desconocido. Es la religión primigenia. Siguiendo a Tylor, se busca explicar la muerte, el sueño y el trance, y se explica mediante la dualidad alma/cuerpo. Una activada durante el día, y otra activa durante el sueño y el trance. La muerte no es más que la separación del alma y el cuerpo, y el sueño y el trance, la vida del alma.
A esto le sumamos la concepción de la “magia contagiosa”: la creencia de que podemos afectar a otra persona a través de algo con lo que tuvo contacto. Esta suma de animismo (como supervivencia de una etapa anterior) y magia nos servirá para describir la concepción de la locura en el folclore gallego.
La existencia de “seres espirituales” siempre presentes es muy evidente en todos los casos: tanto en los de posesiones diabólicas (“meigallos”) como en el poder otorgado por los demonios a los causantes del “mal de ollo”. La suma de la idea de unos seres malévolos siempre presentes y la culpabilidad cristiana (muy presente en los “meigallos”) explica buena parte de los casos.
La “magia contagiosa” es muy presente en el caso del “mal do aire”. A similitud de muchas culturas por todo el planeta (el vudú africano, el maná en Melanesia), la debilidad y la mala suerte pueden residir en objetos, personas o lugares.
Tendremos también en cuenta los rituales de curación: las romerías. Siguen los principios definidos por Rappaport: son formales, realizados en lugares sagrados y en épocas determinadas. Incluyen órdenes litúrgicas (acciones inventadas, como marcar una cruz invisible), y secuencias de palabras (como los poemas ya citados).
Para concluir, una reflexión sobre la pervivencia de estos rasgos del folclore en la cultura gallega moderna. Este último siglo ha sido testigo de un cambio gigantesco en la sociedad gallega: el paso de un pueblo rural, dividido en infinidad de pueblos repartidos por interior y costa, a un pueblo que habita, mayoritariamente, ciudades costeras. Y el cambio es evidente: a manos de la urbanización, la cultura rural gallega comienza a desaparecer. No escucharemos a nuestros amigos y vecinos decir que a un conocido se le ha “caído la paletilla”, ni hablar del “mal do aire” respecto a un enfermo mental. Si bien algunos rasgos todavía permanecen en algunas clases sociales (el “mal de ollo”, el mal de ojo), estos aspectos del folclore quedan recluidos en las generaciones más ancianas, y en las zonas más rurales. Pocos psiquiatras escucharán a sus pacientes hablar de estas tradiciones. Están condenadas a la desaparición. Quizá ni siquiera se conserven unas pocas décadas. Es un folclore en vías de extinción, obsoleto, vencido y dominado por el avance del método científico de la Psiquiatría y la Psicología.
Hola.
ResponderSuprimirMe ha parecido muy interesante lo que has explicado sobre la cultura gallega. Podrías decirme alguna referencia bibliográfica en la que te hayas centrado para dar esta explicación, es que me sería de gran ayuda.
Un saludo y felicidades.